MOVILIZACIÓN

Las manifestaciones fueron organizadas por los frentes Brasil Popular y Pueblo Sin Miedo

Redacción |
En São Paulo, manifestantes se concentraram en la Avenida Paulista, la principal de la megalópolis Brasil de Fato

Miles de manifestantes en Brasil participaron este viernes de protestas en la llamada huelga por derechos, convocada por los frentes Brasil Popular e Povo Sem Medo (Pueblo Sin Miedo), compuestos por movimientos populares y centrales sindicales. Los trabajadores que adhirieron al paro nacional ocuparon desde las primeras horas del día, vías y carreteras en todo Brasil.

Em Pernambuco, en el noreste del país, los bloqueos de calles y carreteras en apoyo a la huelga tuvieron como objetivo mandar un mensaje a las patronales que controlan la política: los trabajadores no aceptarán ningún recorte de derechos. En todo el estado, decenas de vías y carreteras fueron bloqueadas, en el campo y en la ciudad.

En Recife, Elizângela de Jesus, del Movimiento de Trabajadores Sin Techo (MTST), resaltó el rol de las mujeres en las luchas contra las reformas laboral y de seguridad social, defendidas por el gobierno golpista de Michel Temer.

“Las mujeres estamos en lucha contra las reformas del gobierno Temer y contra la tercerización; estamos luchando por nuestros derechos”, defendió Elizângela.

En las calles de Salvador, capital de Bahia, y en el interior de ese estado, centenas de trabajadores protestaron y pidieron [elecciones] Directas Ya. La militante del Movimiento de Trabajadores Sin Tierra (MST), Socorro Varela, afirma que salió a las calles para rechazar el recorte de derechos del pueblo brasileño: “No vamos a aceptar ni un derecho menos”.

En el sur del país, en ciudades de Rio Grande do Sul, se registraron casos de represión policial. Manifestantes fueron detenidos arbitrariamente. A pesar de la violencia policial, trabajadores de diferentes categorías se quedaron cruzados de brazos este viernes.

Al norte, en Pará, integrantes del Movimiento de Afectados por Represas (MAB por sus siglas en portugués), realizaron una protesta en el municipio de Altamira. Para Edizângela Barros, militante de MAB, el gobierno golpista está recortando derechos y es importante que los trabajadores se manifiesten en contra.

“En la comunidad de Altamira, los afectados y afectadas por las represas de Belo Monte nos sumamos a esta lucha de la huelga general porque este gobierno está recortando nuestros derechos, y es algo que no aceptaremos”, dijo Edizângela Barros, militante del MAB.

En Paraná, al sur del país, hubo manifestaciones en al menos diez ciudades. En Araucária, en la región metropolitana de Curitiba, trabajadores petroleros y petroquímicos bloquearon la carretera de Xisto. En Ponta Grossa, manifestantes bloquearon la salida de autobuses en terminales. Según el profesor de la Universidade Estadual de Ponta Grossa e integrante del Frente Pueblo Sin Miedo, Cláudio Dias, el bloqueo fue una de las acciones de protesta contra las reformas.

En Brasília, capital del país, y en las ciudades satelites del Distrito Federal, las calles amanecieron vacías. En las universidades y escuelas públicas no hubo clases. Las estaciones de metros y autobuses no recibieron pasajeros, debido al paro de motoristas y cobradores.

En São Paulo, integrantes del Frente Pueblo Sin Miedo bloquearon diversas vías y ocuparon el zaguán del aeropuerto de Congonhas. En la Avenida Paulista, la manifestación reunió a miles de personas que pedían “Fuera Temer”y [elecciones] Directas Ya. El director de una escuela pública, José Geraldo, afirma que está en las calles para garantizar un mejor futuro para sus hijos y nietos.

“Estoy aquí porque quiero un país mejor para mis hijos, para mis nietos, quiero que Brasil llegue a ser una República de verdad. No es posible que se denuncien al presidente y a varios ministros por corrupción y eso pase por alto”, dijo el director.

En Rio de Janeiro, las protestas ocurrieron en la capital, en la región metropolitana y en interior del estado. Por la mañana, la vía expresa RJ-071, conocida como “Linha Vermelha”, fue bloqueada a la altura del campus Fundão de la Universidade Federal do Rio de Janeiro (la UFRJ). La avenida Brasil, una de las principales de la ciudad, también fue bloqueada. La manifestación en el centro de la ciudad reunió a aproximadamente 15 mil personas.

En la capital de Minas Gerais, Belo Horizonte, unas 60 sucursales amanecieron cerradas contra las reformas laborales y de seguridad social. Manifestantes realizaron una marcha hasta la Praça Sete, dónde ocurrió una manifestación convocada por movimientos populares y centrales sindicales. Otras ciudades de Minas también organizaron protestas con bloqueos de calles, como Montes Claros y São João del Rei.

Reformas

La reforma de seguridad social está en el centro de las protestas que están ocurriendo en el país en los últimos meses. Entre los cambios propuestos por el gobierno Temer en el sistema de pensiones está el aumento de la edad mínima de jubilación para 65 años para los hombres y 62 años para las mujeres, ambos con 25 años de contribución al Instituto Nacional del Seguridad Social de Brasil (INSS). Pero para cobrar el valor integral, la población tendrá que comprobar 40 años de contribución.

La reforma laboral también es uno de los motivos de las protestas, la propuesta del gobierno Temer propone, entre otras medidas, la posibilidad del patrón dimitir y recontratar personal a través de la tercerización y con sueldos menores.

La reforma también permite jornadas laborales de hasta 12 horas seguidas.

Esta semana, la Comisión de Constitución y Justicia del Senado aprobó, por 16 votos a 9, el informe del senador Romero Jucá, del PMDB, favorable a la reforma laboral. Ahora, la reforma pasará a la sesión plenaria del Senado y puede ser votada en la próxima semana.

Como explica Marcelo Rodrigues, presidente de la Central Única de Trabajadores (CUT), el pueblo está en las calles contra el recorte de derechos: “Desde ayer por la noche estamos organizando las manifestaciones para hoy, que llevaron muchas personas a las calles. El pueblo de Rio de Janeiro, los trabajadores y las trabajadoras demostraron su capacidad de movilización con las intervenciones en las calles, mostrando que se disponen a luchar contra las reformas del gobierno golpista, reformas que quitan nuestros derechos, derechos duramente conquistados por los trabajadores y trabajadoras”.