RETROCESOS

Informe demuestra que las mujeres negras tienen el menor ingreso absoluto en el país

Cristiane Sampaio |
Según los datos presentados por el DIEESE, trabajadores autónomos tienen ingresos menores y menor protección social Agencia Brasil

Los brasileños que se volvieron trabajadores autónomos – es decir, sin vínculos laborales – en los dos últimos años tuvieron un ingreso medio 33% menor que los trabajadores que están en ese tipo de ocupación desde hace más tiempo.

Estos datos se destacan en un informe divulgado por el Departamento Intersindical de Investigaciones y Estudios Socioeconómicos (DIEESE) el último miércoles (4). El documento se basa en los datos de la última Encuesta Nacional por Muestra de Hogares (PNAD por sus siglas en portugués), divulgada por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE) en mayo de este año.

En 2017, cerca de 23 millones de personas actuaban como autónomas y, de ese total, 5 millones (23%) habían adherido a ese tipo de trabajo hace menos de dos años, según las informaciones de la encuesta.

La coordinadora de investigaciones de Dieese, Patrícia Pelatieri, señala que la disminución en los ingresos de estos trabajadores se relaciona directamente al contexto de crisis económica, alto índice de desempleo e incremento de la precarización en el mercado laboral.

“Los datos demuestran que, en realidad, no somos un país de emprendedores. Ese [discurso] es un recurso para que el trabajador continúe con un ingreso en un momento de crisis. El trabajo por cuenta propia en los últimos dos años es una alternativa a la falta de sueldo”, analiza.

Desigualdades

Otros datos relevantes presentados por el informe dicen respecto a las diferencias de ingreso por raza y género entre los trabajadores que se volvieron autónomos más recientemente y los más antiguos.

En el intervalo entre el final de 2015 y el final de 2017, los autónomos recientes presentaron ingresos menores en relación con los anteriores en todas las categorías analizadas por el IBGE, que son “hombre negro”, “hombre no negro”, “mujer negra” y “mujer no negra”. Entre estas categorías, las diferencias de ingresos entre los trabajadores autónomos más antiguos y más recientes fueron, respectivamente, de 21,9%; 31,2%; 16,3% y 41,2% menores.

Considerando números absolutos, las mujeres negras que están entre los trabajadores autónomas recientes tienen el menor ingreso medio entre todos los grupos, de US$ 211 [R$ 809]. “Se puede ver que se incrementaron aún más las diferencias que siempre existieron en el mercado laboral. Esa es la perversidad del mercado brasileño”, critica Patrícia Pelatieri.

Protección social

El tercer elemento destacado del informe señala que los trabajadores autónomos que surgieron en el contexto de crisis encuentran trabajos con baja protección social.

El informe resalta que un 77% no poseían Registro Nacional de Personas Autónomas [CNPJ por sus siglas en portugués] ni contribuían a las pensiones.

Patrícia Pelatieri destaca que los datos revelan un cambio de rumbo en el itinerario del país en los últimos diez años, cuando había políticas específicas para inclusión de trabajadores autónomos en la seguridad social.

Ella menciona como ejemplos políticas como la creación del registro de microemprendedor individual (MEI) para personas que facturan hasta US$ 21 mil dólares por año y la contribución a la seguridad social para mujeres que son amas de casa.

Publicação de: Brasil de Fato – Blog